La Farga Palau de Ripoll nació como fragua de hierro en el siglo XVII y mantuvo la actividad durante cuatro siglos hasta 1978. Además de ser la ferrería de Catalunya que todavía elaboraba piezas de la segunda mitad del siglo XX, hasta la época hasta la época. més singular de la Farga Palau son sus dos martinetes originales.
En 1997, el Museu Nacional de la Ciència i la Tècnica de Catalunya (MNACTEC) adquirió la Farga Palau y actualmente es una de las sedes del Museo.
El conjunto industrial se organiza en dos espacios. En el primero encontramos la fragua, con las trompas de agua, los martinetes, la carbonera, el horno y la hornal. Separados del obrador, se encuentran la rueda hidráulica, la acequia y la balsa que servía para almacenar el agua del río Freser, hacer mover la rueda y generar el aire continuado que da nombre al método de la fragua catalana.
La visita a la Farga permite conocer las instalaciones y el funcionamiento de este espacio de obtención y producción originalmente de hierro. El equipamiento dispone de un sistema de acceso que permite realizar la visita de forma autónoma comprando la entrada a la recepción del Museu Etnogràfic de Ripoll.